Paisaje - Topónimos

Bienvenido quien quiera que seas amigo internauta, y feliz reposo en nuestro blog,  una vía más que sin destrozar el paisaje te ha acercado a  este pequeño rincón del Cerrato palentino, que nace de un cruce de caminos y la bendición del río Arlanza.

EL RIO Y SU ENTORNO   

Río Arlanza
Y es el Arlanza el que nos trae en sus riberas la sombra del aliso, del fresno y de las choperas. El que reverdece los duros espinos, tamarices y zarzamoras. El que guarda entre sus mimbreras, eneas y carrizos las nidadas de las pollas de agua y de focha común y el que aguarda en sus remansos las zambullidas del martín pescador ante la mirada atenta del ánade real.

El lecho del río se abre paso entre saltos de barbos, cachos, truchas y bogas desde la Linde a Villandrando pasando por el Soto, donde las garcetas y la garza real alimentan a su prole y donde el cangrejo trata de ocupar sus viejas querencias. Una culebra cruza por el agua.

El pájaro moscón cuelga del frágil sauce su ingenioso nido y el pigazo le mimetiza en cualquier árbol. Se oye el arrullo de la tórtola en los zarzales. Las golondrinas se atiborran de insectos a ras del agua y los vencejos llenan el aire de piruetas y chillidos.


El cereal ondula las tierras junto a las viejas casetas que hoy tan sólo guardan recuerdos de aquellas hermosas huertas. El agua del río se levanta en lluvia sobre los maizales y, los pozos de las perdidas norias refrescan alfalfas, cebollas, papatares y remolachas.

El pericón, el hinojo y el gordolobo crecen a la vera de los caminos, charcas y cunetas.
Uno de los arroyos que cruzan la Vega se retuerce entre olmos, saúcos, ortigas y zarzamoras, escondiendo a su paso mirlos, carriceros, erizos y lavanderas, para perderse en el río junto al viejo puente. Chirrían los pardales y tordos en los tejados, se columpia el colirrojo y, las palomas de la iglesia revolotean alocadas ante la presencia del halcón peregrino o el azor. Allá en lo alto de la veleta los pequeños cigüeños ensayan sus primeros vuelos.

Descansa junto a la sombra del puente por el que corren las lagartijas y déjate mirar por sus dieciocho ojos mientras escuchas los desacordes de la serenata de las ranas con el concierto de los grillos.

El monte y sus vidas

Encina
Es como un cinturón de quejigos, encinas y robles que sostiene las laderas entre el páramo y la Veguilla de la margen derecha del río, donde la aulaga, el tomillo y el espliego aromatizan y dan color a cárcavas y lomas. La manzanilla salpica de amarillo las calvas y linderas y unas motas de orégano apuntan entre yerbas y pedregales. Allí levanta su perfume la madreselva entre el musgo y losendrinos. El conejo recoge sus bardos en arenales y empedrados tratando de despistar a maese raposo entre carrascas y torrenteras, en tanto que la liebre busca el páramo o la vega para sus correrías.


La torcaz sale de una encina delatando su nido. Junto a las abandonadas yeseras castañean las bravas perdices y el cárabo se asoma desde la oquedad de un viejo roble contemplando la grácil presencia de unos corzos.

No faltará el acento del cernícalo colgado sobre las rastrojeras en busca de topillos y, en la húmeda espesura de los atardeceres de invierno, tal vez zigzaguee la solitaria chocha perdiz.
Un puñado de enebros crecen asustados entre los carrascales junto al manantial donde se reboza el jabalí. En lo alto planea la silueta del águila perdicera. Es primavera y el bú-bú de la abubilla que repica sobre un majano se confunde con el pal-pa-lá de la codorniz en la orilla de un trigal.


Y allí, en un talud, los vistosos abejarucos horadan su colonia de nidos mientras el picatroncos lo hace en los robles y en el blando chopo. Huele a mejorana.

Toman el sol los lagartos, los viejos nidos de grajos sirven de resguardo a la familia del lirón careto y el ratón de campo almacenará las bellotas entre las piedras que ocultan su cueva.

Y entre toda esa variedad de árboles, arbustos, yerbas y cereales, esconden sus nidadas, carboneros, petirrojos, jilgueros,alondras, cogujadas y otras muchas aves insectívoras que alegran el silencio con sus cánticos.



Trae el crepúsculo de la tarde los gritos del alcaraván y las cacerías del mochuelo, dejando la noche el ¡uuuuh! de las sedosas lechuzas y el negro revoloteo de los murciélagos a la luz de las estrellas.


Productos del campo

Los berros brotarán con el mes de marzo en arroyos y manantiales. Será abril el que despierte a los caracoles junto a los regueros y humedales.


Mayo dará a luz todos los colores del campo, aparecerán por unos días las setas de cardo en perdidos y lomas, las colmenillas romperán junto a los arenales del río y tendremos unos pocos días para recoger unos mazos de espárragos trigueros en las riberas y sombríos.

En junio pondremos a secar esas plantas para nuestros remedios y nuestros guisos, septiembre madurará las moras de zarza, las majuelas y las endrinas y, será octubre el que comience a mostrar en las eras, tocones, laderas, cañadas y riberas, los variados sombreros de la seta de cardo, la carrerilla, el pie azul, el pie violeta, el champiñón de campa, el apagavelas, la negrilla, la bola de nieve, la seta de chopo, la lengua de vaca, ...
Y es, en esta biodiversidad de monte, río y vega, donde poder descubrir la tranquilidad de un agradable paseo, esos remansos de sotos, páramos, cotarros y cañadas, que configuran la Naturaleza de este pequeño rincón del Cerrato: QUINTANA DEL PUENTE.
Pacopús

TOPONIMIA de Quintana del Puente
ARROYOS
Arroyo los Calces - Arroyo de Castrillejos - Arroyo de Conejeras - Arroyo de Media Vega
RIOS
Río Arlanza - Río Arlanzón
CAMINOS
Camino de la Gitana - Camino de Negredo - Camino de Palenzuela - Camino de Santa Cecilia - Camino de Villahán de Palenzuela -Camino de los Serranos - Camino del Vado - Camino de Tras de las Bodegas - Camino del Soto - Camino del Disco - Camino de las Conejeras - Camino de los Calces - Camino Perdido - Camino de la Fábrica - Camino a Herrera - Camino de la Estación
CAÑADAS
Cañada Real Burgalesa - Cañada Real de Merinas - Cañada del Monte de Propios - Colada de la Rinconada - Colada del Vado
ALTOS Y MONTES
Monte de Negredo - Monte de Ramírez - Raya de Ramírez - Alto de la Peñuela - Alto la Rinconada - Alto las Lomas - Alto el Enebrillo - Alto de la Cantera - Ventorro
PAGOS
Alto de la Cantera - Los Barciales - La Blanquera - Bodegas - Los Calces - El Calvario - Camino de Villahán - Camino del Vado - Cantalagunas - El Enebrillo - Las Eras - El Espinar - La Estación - La Horda - Los Huertos - La Linde - El Moral - Páramo del Moral - Prado del Agua - El Raso - La Rinconada - El Río - El Rollo - El Soto - El Telégrafo - Valderrón - Veguilla de las Bodegas - La Culebra - El Castaño
PARAJES
El Cuérnago - Estación - Granja San Miguel - Parador - Motel - Santa Lucía - La Fábrica
VILLAS O POBLADOS ASOCIADOS
© Autor Sotero García y dibujo de Raquel García Rodríguez
Pueblos desaparecidos asociados a la historia de Quintana del Puente

Villacentola:
Despoblado sito en el término de Herrera de Valdecañas, lindando con la divisoria de Quintana de Puente. Se recuerdan los vestigios del poblado y la memoria de la existencia del pueblo, pero se ha olvidado el nombre de Villacentola. Se le ha identificado con el pago de santa Lucía, ya que consta que estuvo al lado del Arlanza y santa Lucía es el único poblado a orillas del río Arlanza, y jamás está citado en la documentación con ese nombre.
Despoblado de Báscones:
Estuvo situado próximo a Quintana del Puente, sin saber exactamente su localización. Es una de las 34 aldeas que se nombran en la jurisdicción de Palenzuela (siglo X) concedida por el conde D. Sancho.
El nombre procede de sus pobladores, vascos o navarros, lo mismo que en los otros que aparecen en nuestra provincia (Báscones, Báscones de Ojeda, Báscones de Valdavia, Báscones de Ebro). El significado será, entonces, "La villa repoblada por ls vascos".
Despoblado de san Antonio:
Estuvo situada esta aldea entre Quintana del Puente y Palenzuela sin que se conozca bien su emplazamiento. Es una de las poblaciones puestas bajo la jurisdicción de Palenzuela por el fuero del conde D. Sancho (siglo X). 
El significado se refiere al conocido hagiotopónimo en honor al santo, abundante en todas nuestras iglesias y ermitas.
Villagundrando (finca de Villandrando):
Entre Quintana y Cordovilla la Real. Su nombre hace referencia al señor de la villa. Hasta no hace mucho se conservaba una vieja y fuerte casa que conducía hasta el vado del río.
Villagera (Villogero):
Su ubicación estuvo entre Quintana, Villahán y Palenzuela. Perteneció a D. Juan García de Padilla, señor de Villagera, (padre de Dª María de Padilla, amante del rey Pedro I el Cruel).
Villa odoth:
Aparece como villa independiente en los fueros de Palenzuela otorgados por el conde de Castilla don Sancho como parte de su alfoz. Su nombre desaparece al enumerar las villas de la Merindad del Cerrato, cuya capital era Palenzuela. Construido sobre una villa romana según L. de Castro. 
Quintana Sendino:
Situada entre Quintana del Puente y Torquemada, también aparece en el alfoz de Palenzuela. Se ha perdido el rastro de su emplazamiento exacto, parece ser que estuvo en la confluencia entre el Arlanza y el Pisuerga.

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