Datos

Contenido:
  • Situación
  • Clima
  • Población
  • Actividad económica
  • Origen del nombre
  • Heráldica
  • Costumbres
  • Gentes
  • Gastronomía

Quintana del Puente: Municipio de la provincia de Palencia, partido judicial de Baltanás.

Gentilicio: Quintanés

Apodo: Raposos, corbateros
Código Postal: 34250

1.- SITUACIÓN :
Villa secular de la Comarca del Cerrato palentino, perteneciente al partido judicial de Baltanás, situado al sureste de la provincia de Palencia en un llano al lado de la autovía A-62 entre Valladolid y Burgos, en el Km. 56, antiguo Camino Real. El municipio tiene una extensión de 11,7 kilómetros cuadrados.
Provincia de Palencia
Está bañado por el norte por el río Arlanza, sobre el que tiene un puente de piedra de 18 arcos y bella construcción, y una espléndida vega. No muy lejos del pueblo se une con el Arlanzón para seguir en dirección a Torquemada. Hay unas laderas de monte bajo y encina y un páramo pedregoso apto únicamente para los típicos cultivos cerealistas de la meseta.
Quintana del Puente - Google
El término confina por el norte con el de Palenzuela, por el este con el monte de Negredo, por el sur con Herrera de Valdecañas y por el oeste con el monte Dehesa de Villandrando (Cordovilla la Real). Dos arroyos que nacen en el termino se incorporan al Arlanza. Recorre el pueblo, rodeándolo (entra por el sur, se vuelve hacia el este y se dirige hacia el norte hasta cruzar el río Arlanza) la antigua Cañada Real de Merinas.La altitud media del término sobre el Mediterráneo en Alicante es de 754 metros y su distancia a la capital de la provincia es de 33 kmAparte de la autovía de Castilla, está bien comunicada tanto por autocar como tren, aunque su frecuencia sea escasa.

Indicador colocado en la estación de Quintana
2.- CLIMA :
En cuanto a las condiciones climatológicas, rigen en Quintana del Puente las típicas condiciones extremas de la meseta castellana: inviernos fríos (hasta –8 Cº) y veranos tórridos (hasta 39 Cº) con una temperatura media anual de 12,35 Cº. Precipitaciones abundantes en primavera y otoño (un año normal) y escasa o nulas en la época estival.

3.- POBLACIÓN :
La población ha fluctuado en los últimos años debido: a los avatares de la supresión de la Colonia Militar General Varela, del Polvorín, situado en el término de Palenzuela y de la Yeguada Militar, situada en el término de Cordovilla la Real, con el traslado forzoso del personal militar, el cese en el puesto de trabajo o trasladado de los trabajadores civiles a otras localidades (Valladolid) y el parón económico que supuso para el pueblo, todo ello unido a la emigración del campo a la ciudad. Un movimiento de población interesante lo constituyen los 230 varones transeúntes que había en Quintana en 1940, año en que comienza la construcción del Sanatorio Antituberculoso (más tarde Colonia Militar) con prisioneros de guerra.

En la revisión catastral de 1990 se emitieron 283 recibos (según figura en el Registro del Catastro de Palencia de ese año), lo que nos da una idea del número de casas abiertas o al menos fincas que pagaron contribución.

En el Nomenclátor (de las ciudades, pueblos, villas de España...) de 1910 Quintana aparece con una población de 413 habitantes y 87 edificios, de los cuales había 70 en la villa, 7 en el Soto y 10 diseminados. Datos que prácticamente coinciden con los que recoge la Enciclopedia J. Espasa en su edición de 1922, señalando que la villa de Quintana del Puente contaba en el año de 1910 (según censo) con 120 edificios y albergues y 412 habitantes, de los cuales correspondían al pueblo 85 edificios y 328 habitantes, al caserío de "El Soto" 12 edificios y 27 habitantes y el resto a grupos inferiores o diseminados, 23 edificios y 57 habitantes. En el año 1952 alcanza su máximo de habitantes, 926 de hecho, para quedar rayando los 250 en la actualidad (año 2002).

Evolución de la población:
El censo de población ha ido variando, aunque no muy significativamente: desde los 40 vecinos que tenía en 1588, los 4 vecinos en 1675 (según aparece en el Archivo Diocesano de Burgos), los 22 vecinos en 1752 (en el Catastro del Marqués de Ensenada), hasta los 224 habitantes en 1860, los 494 en 1930 (CPE), los 803 en 1950 (CPE), los 926 en 1952 (INE), 504 en en 1982 (INE), 247 en 2004.

La regresión demográfica comienza a notarse a partir de 1955, consecuencia de una intensa emigración, como en la mayor parte de los pueblos castellanos, ante la falta de una perspectiva económica halagüeña en la zona, siendo las capitales de provincia próximas: Burgos, Palencia y Valladolid y regiones más lejanas: Vascongadas, Madrid y Cataluña las receptoras de este caudal humano.

Entre esta población emigrante estarán no solamente peones agrícolas y gentes sin cualificación sino bastantes estudiantes universitarios que, una vez graduados en sus estudios, tendrán que buscar trabajo en otros lugares. Un fenómeno sociológicamente curioso se producirá en estas tierras entre los años 1958 y 1975, cuando jóvenes del pueblo irán a estudiar en régimen de internado, en principio "vocacional", a los seminarios o colegios de "frailes" y "monjas", como vulgarmente se decía.
El crecimiento de población es prácticamente negativo en la actualidad.

4.- ACTIVIDAD ECONÓMICA:
La principal riqueza es agrícola y hortofrutícola, pues en la vega del Arlanza, bastante rica, alternan zonas de regadío y de secano. El cultivo de la fresa, "Fresón de Palos", no muy lejos del pueblo -en el término de Palenzuela- reactiva algo nuestra economía.
Su situación favorable, a mitad de camino entre Burgos y Valladolid y no lejos de Palencia, al lado de la Autovía de Castilla, que absorbe la mayor parte del tráfico de Francia a Portugal y noroeste español, ha hecho que surja con pujanza la industria hostelera y los servicios.

Existen 2 establecimientos hoteleros, 2 bares con excelentes comidas, 3 talleres mecánicos, 1 carpintería metálica y fontanería, 1 panadería repostería y alimentación, 1 carnicería y alimentación, 1 farmacia y una fábrica de afamados quesos de tipo familiar, junto con varias explotaciones ganaderas y una entidad financiera Caja España-Duero.

Ya en el Diccionario Geográfico de España de Sebastián Miñano (1826-1829) se nos habla de Quintana como pueblo productor de legumbres, trigo, morcajo, cebada , ganados y vino. Esta última actividad ha desaparecido en la actualidad, quedando todavía constancia de la misma en las bodegas próximas al pueblo y en los últimos propietarios de majuelos y viñedos, situados por: El Castaño (de Teodoro Miguel), La Gravera (de Felipe López - Pus), El Vaho (de Maximiliano Terceño), Los Arenales (de los Merino), La Ribera (Saturnino de la Parte), El Raso (El Aragonés - Pobes) ...

5.- ORIGEN DEL NOMBRE :
En época medieval el término quintana hacía referencia a una plaza cerrada al lado de una iglesia o casa de labor, por tanto sería "patio" o "explanada cerrada". Otras interpretaciones del origen de la palabra la hacen proceder del latín "quinta", estando relacionada con la agricultura. Su significado más corriente sería el de "granja o villa de cultivo". El sobrenombre de la Puente que lleva Quintana es por existir desde antiguo un puente sobre el río Arlanza. 
En los campamentos romanos era una calle transversal ("via principalis") o quizá la "quinta via" o "quintana" donde también se emplazaba el mercado. Algunos autores deducen que la abundancia de este topónimo al norte del Duero tiene su causa en que esta región tardó más en ser romanizada y en las zonas que tienen ese nombre parece ser que los campamentos romanos permanecieron más tiempo.

Puente de Quintana. Obra de Hernán Gómez del Río
 Para Julio Caro Baroja , Quintana es un topónimo vasco que deriva del nombre personal de Quintus, de la misma forma que otros nombres con el sufijo en -ana (Antezana, Aranzana). Otros autores se refieren a que en estas tierras se pagaba una renta del quinto de los frutos.
Lo mas probable es que la palabra "quintana" fuera el nombre que se daba a una unidad de repoblación en la Edad Media, a la que se completaba con el nombre de su dueño, repoblador o lugar geográfico de referencia. Quintana de don Oveco fue el primitivo nombre de nuestro pueblo, pero la preeminancia de un puente desde antiguo hizo que prevaleciera este apelativo sobre el del señor de la villa. En Palencia aparecen con gran profusión los topónimos de quinta y quintana: 6 Quintas, 106 Quintanas, 37 Quintanillas, sin contar Caminos, Fuentes o Arroyos con este nombre.

6.- HERÁLDICA :
"El escudo es de forma española. En campo de gules, un puente de oro, estribado, almenado, de tres ojos, sobre ondas de plata y azur, defendido de tres torres almenadas y donjonadas, mamposteadas de sable y aclaradas de azur. Al timbre, corona real de España".
"La bandera cuadrada, de proporción 1:1, de color carmesí, y en el centro el escudo municipal en sus colores" (F. Narganes Quijano. "Notas Históricas para la adopción del Escudo y la bandera Municipal de Quintana del Puente - Palencia").Hace referencia al emplazamiento de la villa a la vera de una cañada real de camino hacia Burgos con su puente -de origen romano- como emblema y seña de identidad del pueblo, así como a los colores castellanos del campo de gules y a la corona tradicional del Reino de España.
Bandera municipal de Quintana del Puente
Se aprobó en sesión municipal el 7 de junio de 1996 siendo alcalde D. Juan Luis Merino Macho. La Diputación Provincial de Palencia aprobaría el escudo y bandera municipal propuesto por el ayuntamiento el 26 de septiembre de 1996, siendo ratificada tal aprobación por el Boletín Oficial de Castilla y León y el Boletín Oficial del Estado el 3 de octubre de 1996 y el 25 de octubre de 1996, respectivamente.

7.- COSTUMBRES :
La homogeneización de las costumbres ha hecho que se pierdan algunas tradiciones que todavía recuerdan nuestros mayores:
  • La enramada de San Juan: La noche del 24 de junio, festividad de San Juan, los mozos colocaban, de forma anónima, una herradura o rodeaban la ventana con ramas de chopo en la casa de una joven a quien deseaban cortejar. Según el tiempo y el nerviosismo del pretendiente la enramada podía ser mayor o menor. A las jóvenes poco favorecidas por la diosa de la belleza se las ponía un palo seco o cardo.
  • Colocación del "mayo": El 1 de mayo se colocaba en la plaza de la iglesia un gran chopo cortado de la ribera del río para celebrar la llegada del buen tiempo; se le llamaba "mayo". Al finalizar el mes se subastaba entre la gente del pueblo como leña para las "glorias".
  • Hoguera de Santa Lucía (segunda patrona de Quintana): La víspera de la festividad de santa Lucía, 13 de diciembre, los "quintos" sorteados para el servicio militar preparaban un carro de leña, de la limpieza del monte o del río, haciendo una gran hoguera en El Campillo, que más tarde saltaban una vez perdida fuerza la llama. Las ascuas o la madera medio quemada era recogida por la gente del pueblo para los braseros.
  • Festividad de la Cruz de Mayo (día 3): Con motivo de esta fiesta La Sociedad Benéfica del Pueblo (de la que participaban la mayor parte de los vecinos) hacía aportaciones y donativos para la gente necesitada de la villa. Esta costumbre desapareció después de la Guerra Civil de 1936. En 1978 reunidos los pocos socios que quedaban en ella disolvieron la sociedad, cediendo sus locales, medio en ruinas, al Ayuntamiento.
  • Mercado de ganado todos los jueves de mayo y junio: en la explanada de El Campillo tenía lugar un mercado de ganado, sobre todo lanar, procedente de los pueblos de alrededor (Tabanera, Herrera de Valdecañas, Palenzuela, Astudillo ...) llegándose a comprar y vender hasta 2000 cabezas en un día, lo cual nos da una idea de la importancia que tuvo. La aparición de medios de transporte más rápidos, como el camión, hicieron decrecer poco a poco esta actividad.
  • Trabajo "a concejo": Durante mucho tiempo, al menos 3 veces al año, el ayuntamiento convocaba a todos los vecinos a trabajo comunitario: limpieza de montes, de caminos, de la ribera... si algún vecino no podía acudir pagaba a otro por el servicio. Esta práctica también desapareció después de la Guerra Civil.
  • Fiesta de San Esteban (patrono del pueblo): Los dulzaineros iban casa por casa donde había mozas casaderas y tocaban tantas dianas y proclamaban vivas a San Esteban según el número de ellas. Antiguamente las danzas y bailes los días de fiesta se hacían al son de la dulzaina y de la caja o tamboril.
  • Cencerrada: Una gamberrada ( no sé si de buen o mal gusto) se solía hacer a los recién casados cuando estos eran viudos (al menos uno de los dos), consistente en tocar cencerros, esquilas e instrumentos rústicos detrás de los novios desde la salida de la iglesia hasta la casa donde iban a vivir o a la casa de la novia. (En las Ordenanzas Municipales de 1906, artículo 8º, quedaba prohibido "tomar parte en cencerradas u ofensas de alguna persona").
8. GENTES :
Lejos quedan los tiempos en los que Becerro de Bengoa describía a las gentes de todas estas tierras como de escasa educación primaria, que no conocían más necesidades que las del momento, alimentándose casi exclusivamente de pan casero y cocido diario. Lo que sí ha permanecido es su carácter. Prácticamente podemos aplicar a los quintaneses, al pie de la letra, lo que dice a propósito de la gente palentina: "Son laboriosos, honrados, enérgicos, entusiastas de la familia, sostenedores de su palabra, hospitalarios, amigos de las funciones populares, sencillos y pacíficos..."
Sardinada popular
9.- GASTRONOMÍA :
La gran variedad y cantidad de productos producidos en la huerta de Quintana como: alcachofas, zanahorias, pimientos, acelgas, espinacas, judías verdes, calabacines, berenjenas, guisantes, ajos, tomates, espinacas, puerros, berza, repollo, coles de Bruselas, así como toda variedad de legumbres... hacen que la cocina quintanesa esté basada en los productos hortícolas de la época del año, destacando:
  • El Pisto: confeccionado con calabacín, tomate, cebolla, pimiento, ajo, perejil, aceite y sal; para servir con huevos revueltos o fritos.
  • La Sopa Castellana (seguramente procedente de las épocas de escasez): a base de la hogaza de pan cortada en tiras muy finas y puestas a cocer con agua, ajo, sal y pimentón en cazuela de barro y dejadas reposar para que formen "costra". Hay otra variedad más ligera llamada "sopas de ajo", preparadas de la misma manera pero con más abundancia de agua y en las que se puede revolver un huevo o añadir tacos de jamón.
Sopas de ajo
  • Las Judías Verdes: preparadas de todas las formas: con pisto, con tomate, sofritas, con aceite de oliva virgen, frías con mahonesa...
  • El Lechazo: es el plato por excelencia, el más afamado y solicitado de toda la región del Cerrato palentino; se prepara asado o entreasado, en cazuela de barro y al horno de leña (según gusto se echa, o no, manteca de cerdo). Las chuletillas a la brasa es otro de nuestros manjares.
Lechazo al horno de leña
  • Guiso de patatas con machorra (oveja vieja): guiso tradicional que se preparaba en las casas para llevar a los agosteros (segadores) o a los vendimiadores.
  • El cocido tradicional de garbanzos: comida más habitual, ya que la carne de cerdo procedía de la matanza y era guardada en las "orzas" para consumo el resto del año.
Los caminos próximos a las huertas abundan en caracoles a partir de abril, guisándose de diferentes maneras después de una buena "purga".
Los cangrejos (ya prácticamente desaparecidos) de la ribera y los arroyos servían para el lucimiento de las buenas cocineras.
El levantamiento de la veda con la caza de la liebre, el conejo de monte, la codorniz y la perdiz constituye otro desafío a nuestras variedades culinarias, así como la seta de cardo,la de sombrerillo y la de mango azul que acompaña gran cantidad de nuestros guisos.
El queso semicurado o añejo de oveja, producido todavía en el pueblo, es otra de nuestras delicias.
A nivel casero se han dejado de hacer las rosquillas, mantecadas y magdalenas que preparaban todas las familias por Pascua, así como las "hojuelas" u "orejuelas", a base de masa de harina, frita en aceite muy caliente, por Carnavales. En las torrijas y el arroz con leche compiten todas las casas, por su buen hacer. (Información extraída del libro "Quintana del Puente -Palencia").

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