19 de febrero de 2015

Mi alma purificada - Mariano del Burgo

Mi alma purificada

Jardín irlandés

Mi alma purificada
en este pequeño infierno,
entre llamas y perfumes
va atravesando las nubes
y cruzando el firmamento.

Al cielo ya va llegando
y la recibe San Pedro:
"¡Alma no vengas llorando
que yo te estaba esperando
para ponerte en tu puesto¡"

Pasa, dijo Pedro al fin,
por un pasillo dorado
y cuando llegues al fin
encontrarás el jardín
por el que tanto has soñado.
Mientras, en el quemadero,
sigue el fuego en combustión,
allí está Pedro Casdero
murmurando una oración.

Terminada su oración
el corazón le latía,
con un trozo de carbón
este epitafio escribía:
"Juntos con el jardinero
yacen claveles y rosas
las más puras y olorosas
que Dios les tenga en el cielo".

Mariano del Burgo López

No hay comentarios:

Publicar un comentario