9 de febrero de 2015

In memoriam... - A: Carmina, Felisilla, Serafín, Andrés

In memoriam...


Autor: Francisco López Tobes (Pacopús)


Te marchaste ( A Carmina Colmenero)
El clamor de las campanas y el silencio me acompañan y pienso:

Te marchaste cuando el sol

aún calentaba media vida,
dejando tus sueños encendidos
en la apagada soledad
de una noche sin retorno.

Sólo en el cielo, roto de ilusiones
palpitan las estrellas del recuerdo,
mecidas por la brisa de tu ausencia
que arroba sin cesar los sentimientos.

Y el eco dolorido, languidece
los campos ondulados de esperanza
donde fuiste desgranando tus amores
con quien hoy recoge desconsuelo.

Enmudece la voz cuando grita el alma
pidiendo al corazón una respuesta
y surgen del silencio tu cariño,
tu amistad, tu trabajo, tu consuelo;
dulce sementera
que siga germinando eternamente
en el regazo de tus amadas primaveras.



A Felisilla
A sus 98 años nos dice adiós…

Trae la tarde,
una tarde de febrero
fría
copos de melancolía
y entona la campana
lánguida y mortecina
sobre Quintana,
el último atardecer
de una larga vida.

¿Quién nos contará
los sueños de nuestro pueblo,
las historias y los días
que sentados junto a tu puerta
tantas veces departías?

¿Quién pondrá la sonrisa
en la plaza
si tú te vas Felisilla?
Se amontonan los recuerdos
cuando la tarde que declina,
te lleva con la buena gente
entre cariño dormida.

En una tarde de febrero,
sobre tu alma
copos de ¡GRACIAS! caían.

19 febrero 2004.



A Serafín
Desde la distancia repico las campanas con los sones de un sentimiento de tristeza:

Quedan en mis recuerdos
tus pómulos redondeados
al abrirse tu sonrisa,
ese adiós o hasta luego,
las viejas heridas del humo
de tus últimas colillas,
el mimo de tu huerto,
el descanso y la charla
en la piedra de la esquina
repasando el tiempo y páginas
en tu memoria escritas.

Cuántos recuerdos trae
la tristeza en este día;
el aprecio en tu mirada,
la mueca que en tus manos,
fue forjando la azadilla,
el cansancio en tu cachava
y en esa sombra arrugada
de mil sudores curtida.

Feliz descanso Serafín
a tan laboriosa vida,
vida que diste a la tierra,
una tierra que, sin duda,
hoy te abraza agradecida.

22 enero 2004.



Para Andrés
Nuestro amigo voló a los cielos dejándonos su silla llena de bellas historias:

Un libro más que el tiempo cierra
con el ocaso de una vida,
y que hoy se abre a los recuerdos
de sus hojas recién escritas.

Quedarán aquellos días
de ilusión y de esperanza
de trabajo y de alegría
de largos atardeceres
al calor de la familia.

Seguirá trayendo la brisa
aquellas páginas, Andrés,
que con tanta calma y tanta dicha
fuiste escribiendo en tu pueblo
entre surcos de la huerta
y raíles de la vía.

Nos seguirá quedando
amigo, sobretodo,
tu gran corazón y tu sonrisa.

22 febrero 2004

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