19 de enero de 2015

Pregón 2010 - César González

César González
De Soria ayer venía,
ayer llegué para empezar
las vacaciones de verano
en mi Quintana querida.
El pregón comienzo
dando gracias a la corporación
y en especial a Conchi
que me propuso
para esta ocasión.

Es un honor no merecido
como le dije a ella,
que joven soy
y no tengo tantos galones
como para dar pregones
pero a ello voy.
Mi padre ya lo dio
en el año setenta y cuatro
con mucha ilusión,
y yo con inmenso orgullo,
alegría y emoción.
Es el día del Pregón.
Desde niño deseé gritar
desde lo más alto,
¡que empiecen las fiestas
de nuestro patrón¡
Quiero dar la bienvenida
a los que aquí llegaron
y un cariñoso recuerdo
para los que este año finaron,
entre ellos a mis dos tíos
Cili y Cecilio,
a Nicolás y a Benito
que espero Dios a todos
tenga en su gloria.
Y aunque no fuera del pueblo,
a Miguel Delibes quiero evocar,
pues en sus libros Quintana
quiso reflejar.
Desde aquí te saludo Fernando
y te deseo como todos
que vengas pronto caminando.

Gracias a ellos
y a nuestros antepasados
seguimos la tradición
de festejar al patrón Santo
y de dar este pregón.
De ellos os quiero hablar
de mi abuela Sabiniana
y de mi abuelo Juan.
En fiestas de San Esteban
se conocieron.
Desde El Moral en burro
ella a Quintana bajaba
para festejar
con sus dos hermanas.
Y de carabina
llevaba a sus cuatro hermanos
y a pesar de las carabinas
mis abuelos se casaron.
Y cuando volvía a casa
tenía que acarrear,
porque como ella decía,
“el que sabe trasnochar
debe saber madrugar”

Mis abuelos paternos,
Erenia y Vidal,
que eran forasteros,
a Quintana vinieron
y gracias a ello
Victoriano y Soledad,
mis padres, se conocieron
y en Quintana se casaron.

No sé si sabréis
un dos de agosto en Palencia
en plenas fiestas nací.
Mi hermana con mucha prisa
fue a conocerme y
pronto a bailar decidió ir.

Cuando tenía tres años
una pierna me rompí
y me encontraba muy triste
pues a la fiesta no podía ir.
Pero Víctor Aguayo
compadecido de mí,
estas palabras me dijo:
“No te apures, chiguito,
que en mi carretilla al baile
te puedo llevar”.

Siendo niño en una peña
empecé a vivir las fiestas.
“Los Pitufos” se llamaba.
Con pañuelo morado
y blanca vestimenta
por Ángel (Gómez)  proporcionado.

Pasé luego a San Esteban
ayudando a la corporación
y dando juego en las fiestas
para seguir la tradición.
Un año un robo en la peña,
sabed, nos aconteció
mas gracias a mi madre
y Rafaelito descubrimos al ladrón.

Un año que recuerdo con cariño
fue el año que mis niñas
Charo, Tere, Nati y Maite
fueron reina y damas
y desde la carroza lucieron
sus mejores galas.

Luego me fui fuera
y como emigrante que soy
me embargan los recuerdos
y añoranzas de cuando volvía.
Ir a ver a mi abuela
era lo primero que hacía.
La calle de la Iglesia añoro,
que es donde ella vivía,
y la piedra donde
con sus vecinos
al abrigaño se reunía.
¡Qué buena vecindad había!

Y otra esquina que añoro
es la casa de mi Tía Ceci
y mi tío Silvino
mi madrina Tere y mis primos.
Enfrente vive mi tía Cecilia y
en la misma plaza residía
mi tío Darío que siempre
con cariño me recibía.

De nuestras fiestas
buenos recuerdos tengo.
Todo lo esperábamos
con gran expectación
¡Que vienen las tómbolas!
¡El tren de la bruja!
¡Los coches de choque!.
Preparábamos los disfraces
para el concurso,
y hasta de baile hubo,
y el homenaje a nuestros mayores,
que ahora se celebra
en la semana cultural.
A todos nos tocaba colaborar
montando templete y banderas
para la calle alegrar.

Y sobre todo recuerdo
las horas de madrugada:
unas en las verbenas,
otras en la Pasarela,
en las piedras del puente,
que si las mismas hablaran…
O en las peñas,
o desayunando en el Suco
y otras todos
sentados en la puerta
de Ester y de Teofi
esperando las napolitanas
para irnos a la cama.

Pasarela que este año cierra,
con el vacío que deja.
¿Dónde iremos este verano?
Toño y Oscar nos contestan:
“En la terraza de la piscina estamos”.
Se quedó sin sede Luisa
donde a todos daba la bienvenida
y sobre todo las novedades.

Los tiempos cambian
pero el sentimiento es el mismo
con otras inquietudes.
Lo importante es celebrar
de nuestro patrón su festividad.

Cuánto cambió el pueblo
en treinta años que recuerdo:
las calles están asfaltadas,
las plazas arregladas,
la ribera ajardinada,
piscinas inauguradas,
y este año también,
la iglesia iluminada.
Hay parque en las escuelas
y nuestro querido puente
ya tiene farolas nuevas.

Ayer dieron comienzo
las fiestas de este año
con juegos en la piscina
y música en la plaza.
Hoy con un torneo de futbito
pasacalles y pregón.
Sesión de baile y
fuegos artificiales.
Mañana gran paellada,
por la tarde parque infantil
y música cubana.
El lunes piragüismo en la ribera
y por la tarde Mayalde.
Y como final el martes,
nuestro patrón San Esteban,
repique de campanas,
misa y procesión,
vino español y baile
con mucha animación.

Y quisiera pedir a nuestro patrón
que nos lleve a todos
bajo su protección,
que vivamos las fiestas unidos,
que disfrutemos y participemos
en todo lo que ha preparado
para los festejos la Corporación.

Esperando que este año
las fiestas disfrutemos
y que todos colaboremos
con la Corporación
porque ellos son pocos
y entre todos podemos.
Como en España la selección.

Y que no se diga ahora
como la Felisilla decía:
“que no hay gente ni nada”
después de este pregón.

Este es el comienzo de fiestas
y que cuando el tres el fin llegue
que no nos embargue la pena,
es sólo cuestión de espera
porque mientras haya un Quintanés,
habrá siempre fiestas de San Esteban.

Igual que comencé termino
emulando al poeta:
Ya suena el pregón de Fiestas
desde la Plaza Mayor,
y toda Quintana se presta,
al compás de las orquestas,
a seguir la tradición.
Por la plaza de la alegría
suena la trompetería,
y todos van derramando
notas que van pregonando
las juergas de noche y día.
Quintana, qué linda eres
en tus fiestas de San Esteban,
con un sinfin de placeres
y tus bonitas mujeres
que iluminan tus verbenas.
Por eso, los forasteros,
llegados de tierra extraña,
cuando tus encantos vieron
se admiraron y dijeron
¡Quintana es la gloria de España!

Por último para no aburrir
Os digo

Quintaneses

Viva Quintana

Viva San Esteban

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