27 de enero de 2015

Atardeceres (1994) - José I. Herrero

Atardeceres
Camino del río Arlanza
Arboleda, arboledita mía,
dime quien te quiere mal.
No desaparezcas nunca
nunca dejes de cantar.
Quiera Dios que nunca llegue,
el hombre tu cuerpo a talar.

Arboleda, arboledita mía
no más grande que un lagar,
no temas por tu futuro
que en mi corazón tendrás:
¿Cómo podría olvidar
todas las horas pasadas
sentado en tu alfeizár?

Arboleda, arboledita mía,
días mejores vendrán.
Tu pedacito de cielo
lo ganaste hace tiempo ya.

Dime arboledita mía,
dime que siempre estarás
ahí donde yo te recuerdo,
nunca cambies de lugar.

Decidido ya lo tengo,
te dejaré una señal
y cada verano que vuelva,
en ella me he de sentar
al entrar, a la derecha,
en el tercer árbol será.

¡Bésame, cariño mío!
que no te he de olvidar,
y si te olvido, ya sabes
que toda mi culpa será.
Tu cobijo me guardaste,
yo te ofrezco mi cantar...

Arboleda, arboledita mía,
un guiño de complicidad:
Tú y yo solos, ahí sentados
viendo el ocaso pasar.

José Ignacio Herrero Zarzosa (1994)

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